Las manos sobre la Ciudad (de México)

Las manos sobre la Ciudad (de México)
 Centro global de comercio, residencia y servicios Santa Fe. Esta parece ser la idea de “Ciudad compacta”, competitiva y sustentable del gobierno.
Foto: Victor Delgadillo.

Las manos sobre la Ciudad (de México)

La Ciudad de México se ha convertido en un destino predilecto para la inversión inmobiliaria nacional y trasnacional. Actualmente se realizan más de 70 megaproyectos inmobiliarios con más de seis millones de metros cuadrados de construcción en las áreas urbanas más rentables: zonas fabriles abandonadas, colonias y barrios declarados obsoletos o patrimonializados. Muchos de estos megaproyectos son impugnados por la población residente por no respetar la norma urbana o por las repercusiones negativas que tienen sobre sus barrios. Sin embargo, estos proyectos se realizan a toda costa bajo el discurso de la competitividad económica, la creación de empleos, la sustentabilidad medioambiental y la gobernanza urbana.

En esta como en otras ciudades se gobierna con dos manos: la izquierda se usa para medio atender la pobreza y contener reclamos sociales; mientras que la mano derecha favorece los grandes negocios privados, y llegado el momento aplica el monopolio del uso de la fuerza pública para dispersar protestas, disuadir resistencias e imponer el “interés público”.

Los negocios inmobiliarios, cofinanciados por el gobierno local, abarcan la construcción de 52 Kilómetros de vías rápidas de peaje en segundos pisos, que fueron concesionados en tres secciones al sector privado por 30 años: Obrascón Huarte Lain (OHL) (firma española recientemente envuelta en escándalos de corrupción por obras en México), Ingenieros Civiles y Asociados, y CARSO, empresa de Carlos Slim. Mientras que la Supervía Poniente (para vincular el Periférico Sur con el centro de negocios Santa Fe), se concesionó a la asociación Copri – OHL, con negocios inmobiliarios en esa zona. Aquí, el gobierno local expropió 126 casas de clases populares para realizar la obra.

Entre los más grandes proyectos inmobiliarios destacan 10 edificios de corporativos trasnacionales, 17 proyectos con usos mixtos, un megaproyecto residencial y 8 megaproyectos de servicios y comercios. Entre los inversionistas más importantes están: Carlos Slim en “Nuevo Polanco”, Mexico Retail Properties (5 proyectos), Fibra Uno, IdeUrban, Abilia, Artha, DANHOS, E-Group, ICA, Reichmann y Sordo Madaleno (2 megaproyectos cada uno). Los capitales fundamentalmente son mexicanos, estadounidenses y españoles, pero también hay paquetes de inversiones con capitales de muchos otros países. Entre los proyectos físicamente más grandes están: “Nuevo Polanco”, Picacho LifeStyle Center, Vía Vallejo, Espacio Condesa, BBVA Torre Ejecutiva, Mitikah Ciudad Progresiva, etcétera.

foto art victor 1Mitikah Ciudad Progresiva (sur). Foto Víctor Delgadillo.

Adicionalmente, las Zonas de Desarrollo Económico y Social (ZODES), promovidas por el gobierno local en algunas colonias populares bien comunicadas, también ponen “las manos sobre la ciudad”. Las ZODES promueven una ciudad compacta y densa, que atraiga a nuevos pobladores y revitalice áreas urbanas obsoletas y deterioradas. Se trata de especializar zonas que ya cuentan con una cierta especificidad funcional, acompañándolas de viviendas y servicios “modernos”. Más allá de las buenas intenciones que dicen evitar el desplazamiento de la población en una ciudad cada vez más cara, en la práctica se privilegia el negocio privado. La Ciudad de la Salud, en torno a un “cluster” de hospitales públicos de especialidades y un conjunto hospitalario privado, bajo el discurso de fortalecer el turismo de salud prácticamente consiste en la ampliación del centro privado Medica Sur. La Ciudad Administrativa, en la popular colonia Doctores, con la creación de departamentos en torres, oficinas y centros culturales amplía la oferta inmobiliaria de las gentrificadas vecinas colonias Roma y Condesa. La Ciudad del Futuroo de la Innovación pretende reciclar la planta de (producción de) asfalto con un enorme conjunto de viviendas, centros comerciales y de investigación. El Corredor Cultural Chapultepec (parque lineal elevado, biblioteca digital, huertos urbanos, estacionamientos subterráneos, estación de transportes y comercios) se concesionó a INVEX por 40 años (95% de las rentas urbanas son para INVEX y 5% para el gobierno local) y favorece un conjunto de colonias gentrificadas y en proceso de gentrificación, como la colonia Juárez. Esta última, muestra claramente las estrategias de los gentrificadores: desalojos forzosos puntuales; desplazamientos indirectos de población de bajos ingresos; destrucción del patrimonio edilicio; y creación de servicios, bares y restaurantes para atraer a población de mayores ingresos.

En este video el arquitecto Sergio González y la licenciada Claudia del Fierro, residentes de la colonia Juárez, denuncian la sustitución y el blanqueamiento social y urbano que sufre su colonia.

Hay una gran oposición vecinal (dispersa) a las ZODES y varios megaproyectos privados. La población denuncia que esos proyectos son inalcanzables para sus ingresos y traen efectos negativos: mayor tráfico y consumo de agua, incremento de rentas urbanas y exclusión social. Además, muchos de estos proyectos violan la legislación y la norma urbana (uso del suelo e intensidad de construcción), pero se realizan impunemente con apoyo del gobierno, a nombre de la competitividad y la sustentabilidad urbana.

A 15 años de políticas de desarrollo urbano intensivo los resultados son evidentes: la ciudad compacta es un lujo que sólo las clases medias altas pueden pagar, mientras el despoblamiento y desplazamiento de población de menos ingresos a las periferias resulta imparable. Así, parece que el modelo de ciudad de los inversionistas y del gobierno de “izquierda”, que cada vez más gira a la derecha, es una ciudad donde vivan quienes puedan pagar por ella. La Ciudad de México es un lugar para grandes negocios privados, prioridad que defiende el gobierno local sobre los rezagos sociales. Tal vez Franceso Rosi no haría una nueva versión de su filme Las manos sobre la ciudad (1963), aunque ahora los negocios inmobiliarios sean globales y utilicen nuevos instrumentos jurídicos, fiscales y policiacos: la colusión mafiosa de intereses privados y gubernamentales para realizar muy grandes negocios inmobiliarios en la ciudad se mantiene impune y se legitima a nombre de la creación de empleos y el desarrollo competitivo y sustentable.

* Publicado en el blog Seres Urbanos de El País.

* Víctor Delgadillo es profesor investigador en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), en el posgrado en Urbanismo, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y coordinador del equipo de CONTESTED_CITIES México

1 Comment

  1. Alejandro Mercado
    12 septiembre, 2015

    De acuerdo con el diagnóstico, ¿pero que contrapropuesta hay?

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